una pausa
contemplarse a si mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.
Dicen que dicen, que le pertenece a un tal Mario Benedetti.
Yo hace mucho me lo robé del Blog de Emilia, porque sabía que esta tarde lo iba a precisar.
Gracias Emi!
Y mientras tanto, al ritmo de las verdades, empieza a sonar ésta musiquita.
Pero antes de resignarte, empieza a sonar éste tema, y ya nada importa.
Y en pleno paraíso, nos vamos de viaje al sur con éste último...
Y ahora si:
A desanudar los nudos que amordazaban
la boca del embudo de la alegría...






