viernes, 31 de julio de 2009

Las vacaciones, los hijos, el amor y demases...

Fragmento de una Entrevista al Negro Dolina


¿Y qué más?
Que nunca me tomo vacaciones. Yo me aburro durante las vacaciones.

¿Por qué?
Porque me gusta tanto hacer el programa y trabajar que su falta me produce más tristeza que la alegría que pueden depararme las playas de arena blanca y el clima. Siempre estoy inclinado hacia el futuro como un arquero que vuela en busca de penales que ya están en la red. Tal vez vaya de vacaciones cuando termine mi próximo libro, arregle mi vida o no tenga que ir solo.

Pero en los últimos años no estuviste solo...
Es cierto. Pero no han sido amores tan mansos como para pensar en las vacaciones o en tener hijos, por ejemplo.

¿Tienen que ser mansos los amores para pensar en hijos?
Yo creo que si. Pero no he conocido uno. Para mi, los amores son más profundos cuanto más tumultosos. El amor está siempre detenido sobre una inseguridad. Cuando el amor es seguro, previsible y garantizable, es quizá menos amor. Y a mí me gustan los hijos del amor, los que suceden. "Quedé embarazada, vamos a tener un hijo, celebremos".
No me gusta planificar un hijo como si fuera un edificio.

Pero uno supone que la consecuencia de un amor fuerte y movilizante es un hijo.
Puede ser que yo haya sido demasiado grande. Y la otra persona demasiado joven. Uno estaba en primavera, el otro en otoño, y a lo mejor los hijos florecen en verano... Pero la verdad de la milanesa es que, cuando un amor es demasiado apasionado, uno no está pensando en el hijo que vendrá. ¿Qué querés que te diga en el momento cúlmine del amor? ¿lo llamaremos Pirulo y seremos felices para siempre? No. Yo te digo otras cosas en esos momentos (risas).
Entre el ápice del sufrimiento y el ápice del goce, no hay tiempo para pensar en que colegio lo vamos a anotar...

8 comentarios:

Soledad dijo...

"No me gusta planificar un hijo como si fuera un edificio"
Sublime...

Gaby dijo...

contradictorio el hombre...
el amor viene y se va, tumultuoso o manso... los hijos que "suceden" se quedan...

"Amo el amor que se reparte
en besos, lecho y pan.
Amor que puede ser eterno
y puede ser fugaz.
Amor que quiere libertarse
para volver a amar.
Amor divinizado que se acerca
Amor divinizado que se va.

Ya no se encantarán mis ojos en tus ojos,
ya no se endulzará junto a ti mi dolor.
Pero hacia donde vaya llevaré tu mirada
y hacia donde camines llevarás mi dolor.
Fui tuyo, fuiste mía. Qué más? Juntos hicimos
un recodo en la ruta donde el amor pasó.
Fui tuyo, fuiste mía. Tu serás del que te ame,
del que corte en tu huerto lo que he sembrado yo.
Yo me voy. Estoy triste: pero siempre estoy triste.
Vengo desde tus brazos. No sé hacia dónde voy.
Desde tu corazón me dice adiós un niño.
Y yo le digo adiós."

exiliada dijo...

Coincido, salvo en "El amor está siempre detenido sobre una inseguridad. Cuando el amor es seguro, previsible y garantizable, es quizá menos amor."

un abrazo!

Moni dijo...

Es interesante. Creo que también quisiera un amor sobre el que tenga que surfear más que un amor que me quepa en una bella cajita de música. Pero claro, para eso hay que saber surfear... si no te pasa la ola por encima.

A.C. dijo...

"amores tan mansos como para pensar en las vacaciones o en tener hijos" es una buena forma de describirlo para que todos entendamos o imaginemos de que se trata la cosa.
Gracias por haberme visitado y en cuanto a tu post, si bien imagino que la forma de mi moral es como una gelatina, quiero decirte que la misma no es permeable y que dispongo de cierta flexibilidad en algunas cosas bastante selectas.
Te dejo mis saludos... y cuidado con el Scania jajaja de esa no zafa cualquiera.

Bárbara dijo...

Estoy de acuerdo con sus conceptos sobre el amor , no en los que se refiere a los hijos.

Saluditos

Luna dijo...

Esa filosofía tan suya.

Besos

Zimbon dijo...

Sole,
Debo admitir mi ignorancia práctica en el tema, pero todos tenemos nuestras ideas "en teoría"; y sin lugar a dudas, esa frase forma parte de las mías!


Gaby,
No lo creo contradictorio, no en este caso. Pero esos hijos que suceden, no se quedan de la misma manera, en un caso que en el otro, eso es bastante claro, y hay mil ejemplos...


exiliada,
je, esa frase es complicada de aceptar, a mi también me hace ruida así sostenida, como una verdad absoluta. Pero tiene su gustito a verdad igual...


Moni,
gran detalle, no? Hay que tener cuidado con lo que uno pide o espera, porque después quedás ahogadísimo, jaja. Saludos!


A.C.,
mas o menos clarita la idea, jaja. Igual, sigue sin gustarme lo de la moral de gelatina, mmmm... Que el Scania se cuide de mi! jaja. Besos!


Bárbara,
vale... yo comparto los del amor, lo que no puedo es hacerle caso! Y con los hijos, todavía hay tiempo...


Luna,
Si, es dolinesco sin necesidad de que te lo digan. Tiene su sello. Me encanta!